¿Una nueva Unión Europea aún es posible?
Poner un exceso de atención en las formas y desatender lo que en el fondo subyace, es la mejor manera de equivocarse. Hoy todo es postureo, palabra horrible que se ha impuesto en el lenguaje para significar lo que sea preciso abundar a la vista para conseguir tapar lo esencial.
La sociedad europea está diciendo basta, hasta aquí hemos llegado. Los dirigentes aún no han comprendido bien que está ocurriendo. El liberalismo ha impregnado al resto de ideologías y por eso se le echa de menos cuando buscamos desesperadamente la libertad perdida. Sin libertad no hay forma de vivir a la europea. De pronto millones de europeos, en todos los países pertenecientes a la UE , se han convertido al parecer en seres mezquinos, egoístas, soberbios y violentos en sus exposiciones, peligrosos individuos de extrema derecha. Yo me auto incluyo entre ellos. Creía ser de centro, moderado, respetuoso con quien piensa diferente, defensor a ultranza del diálogo y los buenos acuerdos y siempre milité primero en las Juventudes Centristas de UCD y más tarde, tras su demolición calculada por los chicos del PP, lo hice en el CDS. Pues bien, ahora resulta que soy de extrema derecha. No lo sabia, nunca fui consciente de ello. Sin embargo, me analizo y lo que saco en conclusión es que sólo estoy reaccionando de forma radical ante muchas, demasiadas situaciones negativas con las que en absoluto estoy de acuerdo. La lista es larga y complicada de ordenar. Todos sabemos de que se compone, incluyendo a aquellos que la han complementado con sus bárbaras e ilegales actitudes y decisiones.
Los Estados han engordado de forma extraordinaria. Los cuerpos normativos han llegado ya a una situación de perfeccionamiento y detalle regulador que no ha dejado hueco al libre albedrío. Todo está prohibido y lo que no lo está, pues también. Controlan desde un poder omnímodo la vida y haciendas ajenas como si fueran propias. No eres dueño de nada , a lo sumo sólo titular de un derecho encorsetado, limitado, manipulado y dirigido a la satisfacción de un bien general, que ni ellos entienden. Los impuestos ahogan y si el administrado hace las cuentas comprueba que más de medio ejercicio, antes llamado año, trabaja sólo para destinar al pago de impuestos el dinero que sigue necesitando para caminar por la vida dignamente solo o en compañía de otros. Lo soportamos todo y seguimos poniéndonos una venda en los ojos cuando vamos a votar. Leales al mismo equipo y por consiguiente al mismo trato.
En Alemania el partido socialdemócrata, es decir el PSOE de Germania, ha sufrido una severa derrota. El SPD de Olaf Scholz, el Pedro Sánchez de allí, pero con cara de ser buena persona, no ha podido sobrepasar los 120 escaños ,de un total de 630, con sólo un 16,41% de los votos. El varapalo ha sido de órdago. Pero no irá a sus cuarteles de invierno, no. Tampoco al rincón de pensar. El Nuñez Feijóo de la Alemania unida,allí llamado Friedrich Merz, líder del partido vencedor de las elecciones, el CDU que iba en coalición con el CSU y que podían votarse por separado, formaciones ambas demócrata cristianas. A aquellos que comparten esa ideología en España, los progres los llaman y tratan como fachas. Herr Merz ha declarado que elevará a los altares al progresismo perdedor a una coalición, por su “buen hacer”, con tal de que no participen en el gobierno quienes han sido los triunfadores morales de estas elecciones, el Afd liderado por Alice Weidel, que ha conseguido ser la segunda fuerza más votada, con 152 escaños y el 20,8 % de los votos.
Alemania no es España, pero parece que la idiotez se contagia a miles de kilómetros. No quieren nada con la ultra derecha porque se bajan los pantalones ante la ultra izquierda, a la que temen más que a sus propios complejos y les permiten amigablemente co gobernar. Es posible también que pretendan castigar el cambio de signo en el voto emitido de quienes cansados de apoyar la misma política de siempre desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, diseñada por Konrad Adenauer, hayan optado por decantarse por elegir un soplo de aire fresco. ¿Les convierte eso acaso en extremistas?. Esta claro que de ningún modo.
Lo que ocurra en España en similares circunstancias, las cuales son más que probables que se den, será sólo responsabilidad de los españoles con derecho a voto, es decir, de quienes irresponsablemente se dejen engañar. El PP estará obligado a exponer durante su campaña electoral cuál será su compromiso con la sociedad, caso de resultar vencedor en las urnas. Es decir aclarar con pulcra puntualidad cuál sería su opción para formar gobierno, si el PSOE, como va a ocurrir en Alemania si nada lo evita, o con VOX. No sirven excusas ni medias verdades. Ya se produjo en los últimos comicios, una monumental estafa electoral del PSOE a su electorado. ¿Está preparada nuestra democracia para digerir otra más y ahora encima desde el PP? Señor Núñez Feijóo: sus votantes deben tener muy claro desde el inicio, con quien vaya a formar gobierno, así nadie podrá llamarse a engaño, porque ganar lo que se dice ganar en las democracias actuales ya sólo ganan los que gustan del pasteleo.
Si no se da un giro de ciento ochenta grados, o sea sea, si los europeos, porque ésta es una responsabilidad de todos, no se posicionan en las antípodas de lo que hay actualmente, que es un desasrre moral, social, cultural y económico,. es radicalmente imposoible.