El sanchismo, desquiciado, pierde la razón y se hunde en el fango
El déficit ético, intelectual y político del sanchismo es estremecedor. Día tras día lo demuestran el presidente y sus seguidores exhibiendo corrupción, abuso de poder, desprecio a las leyes y patrocinio de injusticias y suciedades de todo tipo.
La última barbaridad del gobierno de Sánchez la ha protagonizado María Jesús Montero, vicepresidenta primera, ministra de Hacienda y secretaria general de los socialistas andaluces, al despreciar la “presunción de inocencia”, que es uno de los pilares del Estado de Derecho en el mundo entero.
Las 4 asociaciones de jueces existentes en España se han lanzado contra María Jesús Montero por negar la presunción de inocencia del futbolista Dani Alves: “Es inaceptable”, dicen los jueces.
Esa muchacha parece desquiciada y le sobra mucho poder. Si no la quitan terminará metiendo en un buen lío sin retorno a Sánchez.
El discurso de la ministra de Hacienda es una auténtica barbaridad, inconcebible e intolerable en un país democrático, europeo y desarrollado. Sería inaceptable incluso en un ministro de Haití o del Congo, por mencionar dos estados fracasados.
Hasta el PSOE, habituado a navegar entre abusos, corrupciones y mentiras, se siente indignado ante las palabras de la Montero, según la cual las acusaciones de una mujer están por encima del sagrado principio de la presunción de inocencia. Ningún miembro de socialismo español se ha solidarizado con la ministra infractora, aunque tampoco han condenado su error brutal.
El sanchismo ofrece ya muestra casi diarias de descomposición y bajeza inconcebibles en Europa y en el mundo democrático. La corrupción del ex ministro Ábalos, que fue número dos del socialismo e íntimo colaborador de Sánchez, es el caso más grave de suciedad miserable de un político europeo en muchas décadas. Los casos de Koldo, Tito Berni, los Eres de Andalucía y otros muchos, los indultos a políticos delincuentes, el apoyo a ciertas facetas de la delincuencia, como la ocupación de viviendas, el reparto injusto y desleal de los dineros públicos, los beneficios y regalos a los partidos separatistas desleales, las violaciones a la Constitución, la ocupación de instituciones y otras muchas barbaridades gravemente nocivas para España han hecho del sanchismo un movimiento demoledor de la ética, la economía, la solvencia y la dignidad de España como nación.
Ante el océano de abusos, arbitrariedades y espectáculos bochornosos de corrupción e injusticia, muchos españoles, angustiados e indignados, creen que el gobierno es el peor enemigo de la nación y que los políticos con poder son la peor parte del país.
Ante lo que está ocurriendo, muchos españoles cultos y preparados, creen que lo más urgente para España es reformar las leyes para impedir que en el futuro otro equipo indeseable consiga gobernar España y destrozarla desde la cúspide del Estado.
El sanchismo es un infierno del que millones de españoles no saben como escapar y al que la oposición no sabe como derrotar. El sanchismo es un bucle pegajoso de suciedad y miseria que pudre el país y lo aplasta contra el fango.
Aunque cada día es más evidente el gran deterioro del gobierno y aunque su desprestigio internacional ha alcanzado niveles de bochorno, gran parte de las miserias gubernamentales quedan ocultas gracias al empleo de gruesas cantidades de dinero público en propaganda y compra mafiosa de asociaciones, sindicatos, medios de comunicación, periodistas, intelectuales y voceros sin ética.
La metedura de pata sustancial de María Jesús Montero, número dos del socialismo español sanchista, es ni más ni menos el síntoma repugnante de la enfermedad terminal del actual gobierno de España, que se ahoga en los propios excrementos que expulsa.
Verguenza de Triana. La KOKA-cola es muy mala. Los niños no deben tomar koka cola. Tú tampoco hermana, te lo dice otro Trianero.
. Esta mujer en si excitado discurso, de tal abundancia mímica, de tanto cerrar el puño, se va a clavar las uñas.
Sí bueno, siendo de Triana, yo creo lo suyo hubiese sido mejor ser folklórica. Apodada ” la atacá”, Marisu la Atacá. Le hubiese ido mejor.
Las promesas, o intenciones de reformar leyes, para que no vuelva a ocurrir, lo que está ocurriendo, es un propósito de enmienda. Solo eso, pero la patata caliente la tenemos en la mano, Ahora. Y esto hay que arreglarlo, antes que nos hunda el barco. Caiga quien caiga.Si nos quedamos mirando, sin hacer nada, ya no servirán las excusas.
El barco no está hundido ya D. Alfredo?. No necesitamos mejor ya un reseteo?. Pregunto, no afirmo – todavía -.
Mopongo!!!!